Quito inicia el nuevo año con una promesa difícil de igualar: en un solo viaje puedes pasar de un Centro Histórico Patrimonio Mundial a bosques nublados rebosantes de vida, miradores sobre volcanes y experiencias culturales que se sienten muy como “Quito”: cálidas, auténticas y sorprendentes.
A continuación, compartimos 5 imperdibles para que si ya conoces esta ciudad, te vuelvas a enamorar y si todavía no la has visitado, te quieras quedar.
1) Chocó Andino: la naturaleza que pone a Quito en la lista de deseos del mundo.
El Chocó Andino de Pichincha, al noroccidente de Quito, es ese lugar donde la neblina parece escenario y la biodiversidad es protagonista: aves, orquídeas, cascadas, senderos, fincas y experiencias comunitarias. En 2026, además, llega con un sello que llama la atención del mundo: fue destacado por The Wall Street Journal dentro de su selección de mejores destinos para visitar en 2026.
Y no es casualidad: el territorio es parte de la Reserva de Biósfera Chocó Andino de Pichincha, reconocida por la UNESCO por su valor natural y cultural.

2) Barrios tradicionales, caminar entre arquitectura patrimonial e historia
Si la historia se cuenta mejor caminando, esta ruta barrial lo confirma: San Blas, La Tola, San Marcos y la Loma de Santo Domingo guardan oficios, talleres, memoria y una estética perfecta para foto y reels. Pero también para conocer de qué esta hecha esta ciudad y por qué es Patrimonio Cultural de la Humanidad, una ciudad que se cuenta sola: plazas, conventos, cúpulas, arte y sabores tradicionales en pocas cuadras.

3) El Panecillo: el mirador donde Quito se vuelve postal
Si existe un lugar para entender la forma de la ciudad (y enamorarse de su paisaje), es El Panecillo: un mirador natural, con una altitud de aproximadamente 3.000 metros sobre el nivel del mar, desde donde se aprecia el Centro Histórico y la expansión hacia el norte y el sur. Ideal para fotografía, video y relatos de viaje: amaneceres, atardeceres y una vista que “explica” Quito en segundos.
El único lugar en el mundo con una Virgen Alada de más de 40 metros de altura, incluyendo su base, donde en su interior hay un museo con la historia de la construcción de este monumento.

4) Santa Clara: Mercados que cuentan historias
Si quieres ver el Quito cotidiano, con color y ritmo real, el Mercado de Santa Clara es un plan buenísimo. Entre puestos de frutas, hierbas, flores y comida, se siente como una “ventana” a la ciudad: huele a alimentos recién hechos, frutas frescas transformadas en jugos, a especias, a productos de calidad y siempre hay algo nuevo que probar. Es ideal para caminar sin prisa, sacar fotos de los detalles y comerte un desayuno o un almuerzo bien local, de esos que cuentan historias. Ahora los mercados municipales de la ciudad, son mercados turísticos, con facilidades, puntos de información y personal capacitado para brindar información en ese marco a los ciudadanos.

5) Lloa y la ruta al Guagua Pichincha: ruralidad quiteña, aire de páramo.
Para salir del ruido sin irte lejos, Lloa es una escapada rural perfecta: casitas, paisajes verdes y un frío rico de montaña. Desde ahí puedes armar una caminata con vistas enormes hacia el Guagua Pichincha, ver nubes bajar y subir como si fueran olas, y sentir esa calma de “Quito campo” que casi no se conoce. Es un lugar para ir temprano, llevar chocolate caliente, y volver con la cámara llena de recuerdos y la cabeza más ligera.

Este 2026 Quito es tu destino.

